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miércoles, 10 de diciembre de 2008

El origen de la afición II.

Como decía el otro día la primera vez que me acerque a una piragua o kayak, fue a mediado de los ´80, la que nos construyo mis padres.
En esa época a parte de estudiar Formación Profesional, en la rama de carpintería (de casta le viene al galgo) y de trabajar en la carpintería con mi padre, empleaba el poco tiempo libre en el grupo Scout San Jorge 310, a pesar del nombre un grupo aconfesional. Con la edad de 14 ó 15 años, que es la que tenía yo en esa época, pertenecía a unas de las secciones del grupo scout, la Unidad Eculta Erythia. Una unidad esculta es una Sección formada por adolescente, de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 14 a los 16 años. Y que trabajan alrededor de un proyecto elegido por ellos.
Emblema de la Unidad Esculta Erythia, del grupo scout San Jorge 310, de San Fernando (Cádiz)
Si en algo se caracteriza la formación scout es en la formación por la acción, es decir, aprender haciendo. Y que todo lo que se hace se decide en asamblea. Y ahora os cuento a que viene todo esta historia del escultismo, pues que la unidad esculta a la que pertenecía decidio, en asamblea, hacer un kayak, el mismo que nos hizo mis padres.
Nos pusimos manos a la obra. Por aquel entonces los pertenecientes a la unidad esculta, unos 15 ó 16 chavales y chavalas, nos dividimos en equipos, estos equipos trabajarían en diferentes áreas: documentación, tesorería, aprovicionamientos, taller, etc... y todos para un mismo fin: Construir un kayak y asistir al descenso del Sella. Claro que contaríamos con la asistencia técnica de mis padres y con la guia-ayuda de nuestro jefe: Enrique Martínez Batista.
Evidentemente la idea era construir un solo kayak, el resto lo alquilariamos en Asturias. Todo comenzo allá por el mes de diciembre de 1.984. En mayo de 1.985, y no sin esfuerzos y dificultades, el kayak estuvo construido. Teníamos 1/2 proyecto listo, ahora llegaba el momento de planificar el viaje y aquí fue donde chocamos, ya que no conseguimos el dinero sufuciente para marchar al norte. Pero el kayak se echo al agua y disfrutamos como niñ@s, los niños y niñas que eramos.
Así que no logramos el 100% del proyecto, pero lo cierto es que aprendimos a trabajar en equipo, en un sitema asambleario y con un mismo fin.
Y claro despues de vivir esta experiencia como no quedarme con el sabor dulce del piraguismo. Pero lo que aún no he podido realizar de este proyecto ha sido el descenso del Sella. Está entre mis proyectos hacerlo algún día.
Edito a 01 de enero de 2009, para rectificar las fechas de 1.984 y 1.985, en vez de 1.994 y1.995, ya que me amigo Juan me rectifica en un comentario, que para eso están los comentarios y los amigos para llevarnos por buena senda.

1 comentario:

Cristina Giribet dijo...

Pues sí. Nada que agregar a la historia, 100 % verídica, porque algunos participamos de una u otra manera en el proyecto.

Pero... los años fueron 1984 y 1985, más que nada porque en los 90 ya no éramos adolescentes (al menos nosotros :D:D:D )

Suerte con el blog. Y con todo lo demás.

Juan B. Benítez Vidal